martes, 24 de enero de 2012

Animalitos curiosos

 Ahora que ha pasado el tiempo [blasfemias y maldiciones] pienso en ti como un cervato acurrucado en mi regazo aquella noche tan rara en que te prendí de incendio la mirada y las pestañas; y [no mucho] después cuando quisiste [sin palabras] bajarte de allí culpable arañaste con torpeza la epidermis de mi orgullo. No soy capaz de llorar cuando la herida es tan leve, cuando nunca desnudamos de miel nuestras palabras ni arrancamos a tirones pieles, gestos y temblores; y eso me recuerda, cuando revelo aquellas noches, que siempre preferí, por calor, tibieza y riesgo, buscar miradas de lobos.

sábado, 21 de enero de 2012

Hirudínea (turbiedades)

Fue tal la emoción cuando al fin se decidió, tan joven, tan bella, tan fresca, a bañarse desnuda en el estanque aquel día de primavera.

Y fue una verdadera pena. Una verdadera pena que en toda su vida, quizá porque nunca se pensó que fuera realmente importante, quizá porque tan fresca, tan joven, tan bella como una flor recién abierta no escuchaba entre las risas nada que no fuera más dulce que su néctar derramado, nadie le advirtiera que en las aguas del pantano esperan frías las sanguijuelas.

lunes, 9 de enero de 2012

Dermáptera doméstica

Papá mamá no fui yo fueron ellas. Por qué no vinisteis antes cuando me dejasteis sola y tranquila recortando los adornos sonreía y vosotros hacía tiempo que no me veíais sonreír y por eso os fuisteis tranquilos y felices a comprar la cena y los regalos al centro comercial y yo no quería ir porque la gente me mira y me agobia y hay luces y ruidos y gente muy fea que huele mal a comida y a perfume que marea y todos llenan los carros y gritan como si mañana se fuera a acabar el mundo aunque a lo mejor se acaba y de pronto todos nos ponemos enfermos de tanto comer y comer y nos salen manchas por todo el cuerpo y olemos peor que ahora peor que toda esa gente que toda esa comida y yo no quería que os fuerais porque tengo miedo de que llegue algo así y yo esté sola y no hay comida ni agua ni luces ni musiquilla ni gente aunque sea fea y huele mal y grita es gente y yo solo quería que vinierais ya ya de una vez pero tardabais tanto y yo cortaba y cortaba pedacitos de papel a solas con ellas como siempre como cuando os dije que os fuerais tranquilos pero ya no quedaba papel de colores y a lo mejor mañana ya les salen manchitas rojas pero ahora mirad qué bonitos a que son bonitos hay que esperar a que sequen y todo gracias a ellas.

sábado, 31 de diciembre de 2011

Medios fines de algún signo

Qué fácil es [con alas rotas] dejarse caer aovillados en el lecho de plumón de las caricias si te dejan, qué cómodo es de pronto el refugio cálido de los bolsillos del otro para las manos que quieren [ateridas] ocultarse de frialdades; y con la mejilla al abrigo de la lana, rozar con las pestañas cada fibra; hasta que  un parpadeo, un gesto, una palabra de más te encuentra en falta.

Y entonces [aclara el día] qué fácil y qué rápido se recomponen ropa y rostro y qué premura para enmascarar los párpados. Y qué fácil que de pronto sobre todo y falte algo, en la piel puntos de aristas y en los bolsillos las manos aún horaden frías la tierra que [sales, cenizas, espumas] a puñadas ya sepulta los restos de aquellas alas.

martes, 20 de diciembre de 2011

La noche madrileña

Leila Amat. Madrid. 2010-2011
Se encarnan, se enroscan, despliegan sus alas entre una guitarra  y un par de canciones, y tras pasos despiertos con los ojos secos y la boca amarga, buscando, sin ansias, con calor, con cartas, con dichas y [un] callo latiendo en los dedos [no], cantamos o hablamos [tampoco recuerdo] pero queda mañana en el cielo alerta y en la piel rozada.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Bucea lento (canción extraña)

Cielo blanco, nubes rosas, se diluyó esa noche turbia entre los dedos y no sé aún por qué pero bailamos, es por la mañana temprano o muy tarde, según, qué más da, sin conocernos, apretando como si quisiéramos rompernos, solos, en la calma de la luz de invierno. Y habrá tiempo para [despierta] todo.

martes, 22 de noviembre de 2011

Sino circense

Te dirás niña tonta y arañarás rostro y paredes por haber dejado que ocurriera, por haber dado lugar a lo que llamarás traición, que juras no volver a hacerlo nunca pero sabes que volverías y volverás porque  necesitas paliar la soledad de esta espera que poco a poco te corroe por dentro como el mejor de tus filtros de bruja velada.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Contaminación

No puede ocurrirnos nada de improviso porque ya hemos agotado cada futurible al infinito:  encuentros y roces que estallan en el momento álgido de esa canción, engranajes que de pronto encajan conversando en un garito. Hasta los tropiezos y caídas tienen en nuestra cabeza un rostro sin rasgos y una voz sin matices pero tienen rostro y voz; y sólo porque ya ha ocurrido en las ficciones engendradas y sólo por eso es menos probable por no decir imposible que ocurra y si ocurre no tendrá la magia de lo inesperado porque ya tenemos impresos a fuego los esquemas de actuación, los patrones, los roles y hasta los diálogos.
Lo hemos visto y leído tantas veces que sólo nos resta elegir una mejor banda sonora.

martes, 15 de noviembre de 2011

Noviembre será más cruel

Hace casi un año que vino dice que a verme y ya no siento nada al ver fotografías en las que sostiene a otra entre sus brazos de arena, porque yo siempre fui otra para aquel arquero tártaro y nunca fui más que esa isla en la que recalar, Madrid y habitaciones y noches que caen como gritos ahogados y nieva de pronto y vuelve áspera la piel pero ya no es ni será nunca lo mismo o quizá ni siquiera lo fue. Nunca. 
Aún no hace el suficiente frío para que apriete los dientes. 
Y ya no quedan Genets, ni rosas, ni efectos placebo: solo crujir de cristales. 
El fondo no es tan amargo.


jueves, 3 de noviembre de 2011

Impulsos

Patosa, me llamaste, cuando el salto me enredó los pies en el esparto.
No lo soy ya tanto si sólo sujeto un extremo de la cuerda. 

Suelto. 

¡Hop! Tú, ¡arriba! 
¡Baila!

[es]Red

Necesitamos una red que nos reúna y nos atrape a la vez en el mismo sitio, [puesto que] estamos solos, dando tumbos, wandering stars como aquella canción de los noventa, y esto provoca que, en la soledad funcional de nuestros cuartos funcionales, regidos por esas sombras que no queremos conocer que nos preguntan [o no] si nos ha ido bien el día y que se quedan sin respuesta, en medio de esa soledad conectemos nuestros dedos a la red y juguemos a ser y hagamos como que estamos viviendo todos juntos [todos: cualquiera que nos conozca. Cualquiera al que le suene nuestro nombre] en el paraíso de las fotografías de borrachera. Y el silencio de nuestras mesas [como] de hotel se rompe con la música y las risas de los otros, que entran en ellas para hacernos creer que no estamos tan solos como en los cuadros de Hopper. Pero lo estamos. Más aún.

lunes, 10 de octubre de 2011

La simpatía de los dátiles

Irse [ “oye, ¿has...? no, ¿y tú?”] de un bar acelerando el paso, reír a carcajadas en el patio y sin cuartel antes de entrar a un concierto, le poinçonneur des lilas se enciende un pitillo y aquí no hay nadie que tenga esa mirada de recelo.

Y entre nubes de humo blanco, cerveza y cristal en plena calle [desnudando el otoño con fotografías] recitar por qué no a Benedetti o un tratado [en] chino de jardinería, laten los labios vámonos, vino y especias y risas y una pirueta en el aire que trae y arrastra hojas caídas.

Resultó que ya sabía volar.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Cromática tardía

Nos dicen que el rojo es el color del señor y de la guerra; y el azul, el del esclavo [lo dijo, hace mucho, Hegel], nos dicen de seguir nuestros deseos y usar nuestra razón; pero dicen en pie ahora, [después de tantos años] tras la vida cimentada en la memoria y en la silla fija frente al encerado. Nos dicen ahora, que aprendimos a aspirar a una vida tranquila sin batallas, anhelos ni ambiciones; y nos hablan del rojo y del deseo cuando esa sencillez y ese aprenderse [con miedo] las listas de nombres de autores y obras nos arraigaron en azul en las entrañas.

Temo que hoy sólo podamos aspirar a ser violados.

miércoles, 31 de agosto de 2011

Nos reiremos del [y con] estilo


Ahora que ha pasado el tiempo [de duelo], es hasta ridículo ver cómo ciframos la realidad de lo vivido, cómo convertimos en metáfora el último polvo, la última línea o el último resuello para crear la ilusión de eso, de estar creando, de estar al fin en esa Literatura inalcanzable y soñada mil veces en la penumbra de los bares, esa Literatura a la que acercarse esculpiendo las palabras en la boca y en las hojas de una libreta de papel libre de cloro, y da mucha vergüenza releer ahora esos mira qué he hecho, mira qué he dicho, qué bien suena y qué bien escogidas como perlas las palabras, porque esas palabras quizá en menos de un año nadie recuerde ni use [siempre en detrimento de la imagen] y a veces se me ocurre, sólo a veces, si no nos estaremos envenenando de metáforas. 


Creo que me vuelvo a la escuela.  

martes, 2 de agosto de 2011

[Es]tiras de un verano o Madrid no se acaba nunca

Antes no era así. Pero ahora, cuando estalla julio en tormentos de verano, está la compañía para beberse [no Martín Códax pero sí el frescor y el cuerpo de noches infames] y bailar con las sombras canciones sin nombre que suenan a soul.
Amanece calma. 
 Descubres que flotas descalza entre paredes blancas; 


Caes en quince, en siete y en tres tiempos, te alzas en dos, en uno, [respiras]
Y cuando te cierran los ojos [lejos, muy lejos, se apaga el rumor de truenos] descubres que la oscuridad es un lienzo de seda que te envuelve y te protege de suplicios que no tienen que ver con madrugar por las mañanas y así, ojos cerrados, planeas, exploras, buscas recovecos, te abres [en círculos], te arrastras, te meces, te lanzas, y [movimiento auténtico] en los tiempos que hagan falta, te incorporas a tiempo para que suenen campanas. 


Agosto abre los ojos, y mira al final del cable. Comienza [despacio, sin miedo] a caminar. 

lunes, 25 de julio de 2011

El cambio de estación en Praga

Fui a Praga durante la cuadrienal de escenografía a que me vendaran los pies y a que las manos de una actriz me enmascararan el rostro. Fui, aunque tampoco lo sabía, a sentirme marioneta encorsetada en cintas de colores con unos coturnos oprimiéndome los pies, a ocultar media sonrisa tras el abanico, reencontrarme con viejos amigos en festivales junto al río, a escapar de un taxi en plena noche [“lo siento, no tengo dinero”] y a cruzar puentes y fronteras a la luz de esa luna que recuerda también a una máscara que sonríe a medias. Sólo recuerdo una palabra en checo y fue aquello que compartí con los que llegaron y con los que ya estaban allí. Aunque ahora, un mes después, parezca todo un cuento chino. 

Praga, junio 2011.
 

lunes, 13 de junio de 2011

Avda. Rimini, 2. D. (bajando a la derecha)

 (A Francesca.) 

Veo mi reflejo en tus lágrimas mientras giramos y giramos y me pregunto si [un desmayo, algo de sangre, un tercero, un final tonto] no será lo que les ocurre al final a todos, un cuento de borrachos que se beben [a Ginebras] tontos ciegos.
Y ahora que sólo giramos y giramos en esta noche sin fin y tú sólo lloras y roncas yo me sigo preguntando, primo inútil, si de verdad necesitaste el libro para atreverte a besarme. 




martes, 7 de junio de 2011

Nudo de cuerdas (provisional)


Albergamos un miedo tan atroz a sentir que perdimos nuestro tiempo que enseguida buscamos a alguien que nos lo ocupe, a alguien en quien derogar la culpa que, a posteriori, nos embargará por haber dejado que ocurriera.

Y consagramos la vida a esa tarea de búsqueda que se detiene con alivio a cada mirada de asentimiento, de condescendencia, de interés, que convierte el juego en un presagio de descanso incierto en nuestra vida y en ese tiempo abismal que nos aterra.

martes, 31 de mayo de 2011

Noticia

Leila Amat. Alcalá de Henares, abril 2011.




 
Abrimos los ojos con su velo enredado en las pestañas. Plegadas, no las vemos. 
Es muy difícil ahogarlas. 

domingo, 22 de mayo de 2011

Sol de mayo.

Somos (en ocasiones que sorprenden) lo que elegimos que nos represente. A falta de algo mejor.

Lau. Madrid, Sol. Mayo de 2011.