jueves, 28 de octubre de 2010
Mordiscos de pastel: otoño
Pero entonces miré a la luna llena y no vi a los protagonistas de la leyenda tan antigua que había leído glosada de niña y que había oído contar ahora, muchos años después, sino que vi [me llaman Octubre] las horas que me restaban hasta el Airbus 507 repartidas en manchas como de llanto, y vi acabarse uno a uno los pedazos de pastel de luna: frutas, nueces, coco, sésamo y nuestras caras, las de Georgi y Koji y los demás, más satisfechas que la del gato que rondaba por un piso que podría haber sido el de cualquiera de los dos europeos que esa noche pinzábamos con palillos a Vivienne de Westwood, a Hong Lou Meng/ El Sueño del Pabellón Rojo, a Ai Wei Wei o a Starck o a las estanterías de IKEA, a Cervantes o a Murakami [ambos, todos] o a Kerouac: era un niño de papá, pensé mirando a la luna echando en falta una Instamatic como la que me había guiñado esa noche dos veces el ojo, pero siempre me acordaré de su última noche en Frisco; y entonces no sé por qué pero me entraron ganas de reír, reír porque era Medio Otoño, era la fiesta de los amigos, de los amantes, de los deseos; y es una suerte [ya no recuerdo si lloraba o reía], porque el pastel de luna, como no es sagrado, se puede compartir durante todo el año.
sábado, 23 de octubre de 2010
Ruidos (III)
sábado, 16 de octubre de 2010
Nostos
Ulises había regresado a su isla , pero en el palacio en ruinas sólo quedaban perros famélicos y bultos de mendigos.
Dicen que se construyó un barco con la madera de un olivo entero. Que ella misma, noche tras noche, tejió las velas, le dijo la anciana sin levantar la vista de sus rodillas.
El recién llegado, superviviente de tormentas y batallas, el hombre de los mil recursos, se cubrió con las manos, en silencio, el rostro de arrugas y manchas. Pero como en un mal sueño, seguía viendo aquella ausencia de tálamo, y junto a ella, el telar derrotado.
*Publicado en la primera versión del blog el 14 de mayo 2009 ( posteriormente eliminada) y recuperado y leído el 16 de marzo de 2010 junto a poemas de J.J. Martínez Palacín, Aitor Z., Ernesto Filardi y Francisco José Martínez Morán bajo la atenta mirada de una profesora de mitología grecolatina que sonrió después.
domingo, 10 de octubre de 2010
Después de tantos años
miércoles, 6 de octubre de 2010
Poco más que añadir III
"¡Los escitores jóvenes hacen televisión! No necesitan una musa, necesitan cocaína."
lunes, 4 de octubre de 2010
Inspiración (III): consulta online
De: doxa.grey@gmail.com
Para: dudas@hostalproust.es
Asunto: Blog
Hola,
Soy una alumna del taller Tardes lluviosas: el blog introspectivo, y dado que no he podido asistir a la primera clase, me han surgido algunas dudas con respecto a la creación del blog personal que se propone como proyecto. Ya he creado el dominio y lo estoy diseñando, pero no sé muy bien si acompañarlo de fotografías y música resultaría excesivo para el tipo de literatura que voy a ofrecer allí. Asimismo, me gustaría saber qué colores y qué tipo de letra son los más apropiados. Muchas gracias,
Doxa Grey.
P.D.: El enlace es: http://lluviaeneldesvan.blogspot.com/
9:25
De: Sara Hostal Proust para usuario.
Asunto: Re: Blog
Estimada Doxa Grey.,
Respecto a tu consulta, me parece muy interesante, puesto que se trata de algo muy personal y estamos encantados de atenderte.
Antes que nada decirte que el título que has elegido es muy evocador: te felicito por ello. En cuanto a los colores, un negro de fondo ayuda a destacar el texto además de darle un aire más melancólico, más introspectivo. Las fotografías en blanco y negro, o en tonos sepia, son una buena opción. Podrías incluir, si tienes experiencias como modelo, algún retrato tuyo; aunque también algo de Robert Doisneau o de Henri Cartier-Bresson quedaría perfecto para lo que quieres transmitir.
La música de ambiente le da un tono agradable a la lectura y ayuda al lector a identificarse con el que escribe. Escoge una canción que no te importe repetir una y otra vez. La decisión es algo muy personal, pero Yann Tiersen o el jazz suave son buenas opciones.
Puedes consultar el capítulo dedicado a los blogs en nuestro manual Novelas y noveles sin fecha de caducidad (Hostal Proust Ediciones, 2008), del que muy pronto presentaremos su segunda edición. Para otras dudas puntuales, puedes usar el correo electrónico o la consulta telefónica (de 9:00 a 21:00) y estaremos encantados de atenderte. Saludos,
Sara B.
sábado, 2 de octubre de 2010
miércoles, 29 de septiembre de 2010
Cómo.
Cae la noche como un grito. Sábado. Sabes qué, lleva retraso... ¿Vas a volver? ¿Queréis apostar? La última. Llueve. De profundis en la terminal. Eh, eh, chica, despierta, tu vuelo...¿entiendes? Lágrimas que enturbian el palacio, amarillo, azul, cristal, de Norman Foster. Vacío.
Seis horas como la diferencia de luz con el otro extremo.
Doce más, sueños turbios, [Kid A, Kid A].
Dos bolsas de mano, una taza metálica, un ordenador portátil, unas gafas, un cuerpo, se precipitan por las escaleras.
Madrid, tan acogedora.
Se intuyen rasguños, se quedan en nada. Bienvenida.
No es sólo escribir bonito
Tan revolucionarios, tan ególatras los artistas de lo que llaman Occidente, cuando salieron del estudio, de la perspectiva quieta y de la soledad del creador caduco, no se dieron cuenta de que ellos [los otros], el Oriente que dibujaron a tinta y flores delicadas ya estaban allí. Ya habían estado allí.
Aquella tarde en el pabellón de las Orquídeas, ya había alguien que compartía con su público el momento [tan poético, tan típico] en el que surge ese algo que fluye, tinta o palabra o gestos, y derramó tinta en una de las más preciadas muestras de abstracción. Ese camino de dudas y tiempos sin pausa posible, con borrones y detenimientos, cientos de años muchas millas hacia el este, invita a jugar. Invita a combinar la tinta, las palabras, las miradas cómplices o inquisitivas del que, al otro lado, nos mira. Ya que al fin hemos conseguido llegar, por otros medios, por otros caminos, hasta una encrucijada, por qué no. A ver a dónde nos conduce todo esto.
(16 de septiembre).
miércoles, 15 de septiembre de 2010
domingo, 12 de septiembre de 2010
Los resquicios de la Muralla
Hay muchos tramos que salvar. Al más escarpado no se llega en coche ni se accede con una postal que cuesta cincuenta yuanes (el valor de pisotear los monumentos disponibles). El tramo amurallado que acalla los veintiún años de una historia que no figura en la Historia y que tacha y borra las palabras en cualquier idioma está sin embargo lleno de resquicios.
Es el primer paso, después de la ayuda de dos buenas amigas, una allí, otra aquí.
Es lo poco contra lo que hoy podemos rebelarnos de verdad.
miércoles, 8 de septiembre de 2010
La canción amortiguada
Los No Name Trio afinan entre libros. Alguien pide tres botellas de Tsingtao. Estamos aquí, perdidos, por voluntad propia, [decimos todos bien alto a quien quiera oírnos, leernos, escuchar el mantra del que se va por un tiempo], hasta que suena Caravan. Anagnórisis, de nuevo, subirse a la cadencia del acordeón, y al terminar la canción hay algo distinto en las sonrisas.
Nunca termina de hacerse de noche.
A veces, también, todo es como una de esas tiendas idénticas que venden idénticos trofeos para turistas, en rojo y dorado que debería ser gris, como el edredón de smog que va asfixiando la ciudad a medida que avanza el otoño y que terminará cubriendo Beijing de plumas heladas una vez el gobierno decida que hay que disparar al cielo.
De momento, desde el Quemador de Incienso, sólo se ve una niebla espesa, la Nada de Fantasia, que no deja ver más allá de lo inmediato.
El resto son sólo preguntas. Y quién sabe, quizá ese humo las transforme en algo distinto, allá al otro lado.
martes, 31 de agosto de 2010
B207 y la anagnórisis de sombras
Otra vez aquí. Los caracteres [el que forma la palabra esperanza también significa raro, escaso], el Mc Donald's junto al hutong flanqueado de puestos callejeros, la habitación B207 que parecía resquebrajarse anoche cuando comenzó a llover. Las intuiciones.
La ciudad entera son sombras difusas con una intercomunicación más ficticia que el aquí censurado Facebook, Youtube, Blogspot, Wordpress, párrafos enteros de Historia recortada del año en que nací y de los que sólo quedan conjuntos elididos.
De tanto en tanto el foco de curiosidad del laowai ilumina una parte, sólo una pequeña parte [volver al lago Houhai - las luces de neón, las ondas del lago, el nudo en la garganta-, callejear por hutongs cercanos, por los rascacielos de Sanlitun, por las estrellas entre las baldas de The Bookworm] mientras el resto se mueve en las sombras, sin esperar a nada, creciente, latente, un gigantesco y laborioso insecto de carga que soporta veintidós millones de almas acodadas en los escombros de lo que puede ser.
Nunca sabremos dónde termina la sangre y comienza la lejía, leo recostada [sumergida] en un cojín junto a la ventana del segundo piso que es en realidad el primero de una biblioteca donde me he topado con la Creta de Fernández Mallo, con Quimeras, con otro pedazo de las cenizas que hace tanto se esparcieron.
Houhai se guardó en silencio mis lágrimas de nostos, de café soluble, de búsqueda constante. Y quizá otros vean mofa en la sonrisa, pero yo veo bienvenida.
He vuelto.
martes, 24 de agosto de 2010
Yo no pedí ser tan torpe, señor Steichen o Al menos la maleta cierra bien.
Lo siento, pero las cámaras y yo nunca nos hemos llevado bien. Pasaría por lo contrario, a juzgar por lo mucho que me gusta hacer la Kiki de Montparnasse, pero me exhibo de forma masoquista porque no salgo bien en las fotos. Eso sí, por intentarlo que no quede. Pasarán años y seguiré sin rendirme.
Mi relación con la fotografía se puede resumir en bastantes años de muda espectadora, al principio impuesto y después ya no tanto (y me importa bastante poco eso de la esclavitud es mala pero peor etcétera etcétera). además de un par de experiencias como modelo para valientes incautos con réflex y paciencia bíblica.
Y eso se puede resumir aún más diciendo que no tengo ni puta idea de disparar la cámara digital compacta que me regalaron para que marcara con un yo estuve allí invisible todos los sitios que pisare, hollare o profanare. Me da una vergüenza horrible que algún turista sonriente me pida que le saque una foto delante de algún monumento: el pobre no podrá mostrarle jamás a su familia que él estuvo ante, pongamos, la fachada de la Universidad de Alcalá (y ellos no) porque lo que aparece en la fotografía es un aborto híbrido de alguien con bermudas ante algo que no parece ni remotamente un edificio.
El caso es que mañana me largo a otro continente (en fin, es sólo un mes, que nadie se alegre demasiado) en el que escribir y seudopublicar en mi idioma me va a ser bastante difícil, y más teniendo en cuenta que la velocidad de la conexión deja bastante que desear. Con la censura de redes sociales, blogs y buscadores varios debería ir (qué ironía más mala) más ligera de carga, pero como resulta ser al contrario tiraré de ciertos amigos de reputadas paciencias para torturarles con mails que mantengan un poco el tinglado. Lo dicho, disculpas de antemano por el desaguisado. Sólo espero que el destino haga el resto: hay cosas de China que sólo pueden describirse parpadeando con cara de laowai caída del guindo. Bendita cámara digital compacta: prometo que allí he visto Cola-Cao de naranja. Por ejemplo.
lunes, 23 de agosto de 2010
Amanecer (es) tan idos.
os [sua], hic et nunc. Soñar con las últimas cerezas del verano. Guía de la ciudad efímera como una improvisación o una performance: no hay fotografías, no hay vídeos, miradas Dogma 95, agua, calor, espiar entre maderas, limón straciatella, letras imposibles. Un muro argamasado con manos de dioses antiguos. Asomarse a un Epidauro. Buscar el noveno estrato de algo que puede ser Troya.
(Creo que voy a empezar a romperme).
Tres, cierra los ojos otra vez. ¿Bienvenida a Barcelona? (ya no cuela, ¿no?), graniza café. Quimeras en los pasillos blancos del MACBA que se asoman a la plaza llena de sol, de verano, de Kafka y de mensajes. Aquí, ahora mismo. Media hora de esdrújulas. En serio. ¿Adiós? Ni se te ocurra. Hasta Teardrop y los callejones felinos.
Otoño llega con prisa.
miércoles, 18 de agosto de 2010
Ginebra
*Publicado en la primera versión del blog en 2009 (que fue posteriormente eliminada) y recuperado y leído el pasado 16 de marzo junto a poemas de J.J. Martínez Palacín, Aitor Z., Ernesto Filardi y Francisco José Martínez Morán. Intrusismo de prosistas, que dicen por ahí.
domingo, 15 de agosto de 2010
Aún no he recibido respuesta de ningún tipo.
No sé si quiero empezar cuarto. (Aun así, fue divertido).
sábado, 14 de agosto de 2010
Esto están un suizo, un americano, un albanés y un epañol hablando inglés en un bar coreano y...
-¿Seguimos con los chistes?
-Yo sé un chiste albanés.
-Venga, Besjian, cuenta.
-Pues esto es una familia albanesa que emigra a Grecia y mete al niño en un colegio griego, claro. Y el primer día la profesora le dice: bueno, Beni, que es un nombre albanés típico, vale, bueno pues a partir de ahora como estás en Grecia tendrás un nombre griego como todos, ¿vale? Y el niño, vale. Te vas a llamar Kosta, le dice la profesora, que es un nombre típico griego y el niño, vale. Y cuando vuelve a casa le dice su madre hola Beni, qué tal el colegio, y el niño ni caso, y la madre, Beni a cenar, Beni a dormir y el niño, claro, ni caso. Y al día siguiente el niño entra en clase llorando y hecho un cromo. La profesora le pregunta “pero Kosta, ¿qué te ha pasado?” y el niño responde “los albaneses, que me han pegado”.
-...
-Joder.
-....
-Joder.
lunes, 9 de agosto de 2010
Rasgar mil parpadeos
Un cuarto de hora antes, más o menos, aunque anochecía tan pronto que perdía la noción del tiempo, me había asomado a una caseta iluminada por el resplandor de mil pantallas pequeñas que despiezaban el campus en mil escenas simultáneas. Me había quedado allí un rato, atisbando por la ventana, y lamenté no haber traído la cámara, fotografiar a otros, o fotografiar espacios vacíos, qué más daba. Me pregunté si no habría en otra parte otra caseta exactamente igual, a cuya ventana alguien me estaría espiando.
Volví despacio, velan por mi seguridad, bordeé sin hacer ruido los jardines entre los que, escondidas (a las doce cierran los dormitorios de las chicas con cadenas y les apagan las luces) se ven parejas que se abrazan casi como si se sostuvieran, susurrándose.
Aún no me acordaba de Fahrenheit 451 ni de 1984 ni de otras distopías, pero no faltaba mucho para que lo hiciera.
jueves, 5 de agosto de 2010
Poco más que añadir II
“Lo mejor de escribir no es sólo la tarea en sí de colocar palabra tras palabra, ladrillo sobre ladrillo, sino los preliminares, los trabajos preparatorios, que se hacen en silencio, en cualquier circunstancia, en sueños igual que en vela.”
Henry Miller, Sexus.