domingo, 10 de octubre de 2010

Después de tantos años

  (Dos ancianos con aspecto de mendigos conversan, sentados a una mesa como de refectorio o de comedor social apolillado, envueltos en capas de lana. Casi puede olerse el invierno, vino pobre y humo frío. De vez en cuando se frotan las rodillas, como echando en falta una muchacha sobre ellas).
T.: -Y tampoco han ido mal las cosas.
J. : -Como que te lo pusieron fácil. Si siempre te han salvado el culo, T, coño.
T. -Habló el héroe solitario. Además, no te creas (sirve más vino en la copa de J., que bebe. Pausa.). La idea de la chiquita aquella fue la leche, no te lo discuto. A mí no se me habría ocurrido.
J.-Si te hubieras pasado media vida bordando tu ajuar como ella.
T.- No me mires así. Se empeñó ella y luego me lo dejó a huevo. Además, ahora tampoco puede quejarse. Casi le va mejor que a mí, ¿o no?
J.-No, si yo no digo nada.
T.-Como para que abras tú la boca. 
J.-Y lo de tu padre. 
T.- Eh, que yo iba a hablar con él. Solito se vino abajo. 
J.-Pues eso. Que al final no sé cómo, pero siempre alguien te salva el culo. (Pausa.) Aunque la última vez sólo pudieran salvarte medio. 
(Risa seca, bronca, desesperada) 
T.-Eres un hijo de puta.  
J.-Sólo medio... (sigue riéndose)
T.-Viejo imbécil.
(T. sale. J. apura el vaso, sus risas broncas se van confundiendo con toses. Oscuro). 

miércoles, 6 de octubre de 2010

lunes, 4 de octubre de 2010

Inspiración (III): consulta online

4:51

De: doxa.grey@gmail.com
Para: dudas@hostalproust.es
Asunto: Blog

Hola,

Soy una alumna del taller Tardes lluviosas: el blog introspectivo, y dado que no he podido asistir a la primera clase, me han surgido algunas dudas con respecto a la creación del blog personal que se propone como proyecto. Ya he creado el dominio y lo estoy diseñando, pero no sé muy bien si acompañarlo de fotografías y música resultaría excesivo para el tipo de literatura que voy a ofrecer allí. Asimismo, me gustaría saber qué colores y qué tipo de letra son los más apropiados. Muchas gracias,
Doxa Grey.
P.D.: El enlace es: http://lluviaeneldesvan.blogspot.com/


9:25
De: Sara Hostal Proust para usuario.
Asunto: Re: Blog

Estimada Doxa Grey.,

Respecto a tu consulta, me parece muy interesante, puesto que se trata de algo muy personal y estamos encantados de atenderte.
Antes que nada decirte que el título que has elegido es muy evocador: te felicito por ello. En cuanto a los colores, un negro de fondo ayuda a destacar el texto además de darle un aire más melancólico, más introspectivo. Las fotografías en blanco y negro, o en tonos sepia, son una buena opción. Podrías incluir, si tienes experiencias como modelo, algún retrato tuyo; aunque también algo de Robert Doisneau o de Henri Cartier-Bresson quedaría perfecto para lo que quieres transmitir.

La música de ambiente le da un tono agradable a la lectura y ayuda al lector a identificarse con el que escribe. Escoge una canción que no te importe repetir una y otra vez. La decisión es algo muy personal, pero Yann Tiersen o el jazz suave son buenas opciones.

Puedes consultar el capítulo dedicado a los blogs en nuestro manual Novelas y noveles sin fecha de caducidad (Hostal Proust Ediciones, 2008),  del que muy pronto presentaremos su segunda edición. Para otras dudas puntuales, puedes usar el correo electrónico o la consulta telefónica (de 9:00 a 21:00) y estaremos encantados de atenderte.  Saludos,
Sara B.

sábado, 2 de octubre de 2010

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Cómo.

Cae la noche como un grito. Sábado. Sabes qué, lleva retraso... ¿Vas a volver? ¿Queréis apostar? La última. Llueve. De profundis en la terminal. Eh, eh, chica, despierta, tu vuelo...¿entiendes? Lágrimas que enturbian el palacio, amarillo, azul, cristal, de Norman Foster. Vacío.

Seis horas como la diferencia de luz con el otro extremo.

Doce más, sueños turbios, [Kid A, Kid A].


Dos bolsas de mano, una taza metálica, un ordenador portátil, unas gafas, un cuerpo, se precipitan por las escaleras.

Madrid, tan acogedora.

Se intuyen rasguños, se quedan en nada. Bienvenida.

No es sólo escribir bonito

Tan revolucionarios, tan ególatras los artistas de lo que llaman Occidente, cuando salieron del estudio, de la perspectiva quieta y de la soledad del creador caduco, no se dieron cuenta de que ellos [los otros], el Oriente que dibujaron a tinta y flores delicadas ya estaban allí. Ya habían estado allí.

Aquella tarde en el pabellón de las Orquídeas, ya había alguien que compartía con su público el momento [tan poético, tan típico] en el que surge ese algo que fluye, tinta o palabra o gestos, y derramó tinta en una de las más preciadas muestras de abstracción. Ese camino de dudas y tiempos sin pausa posible, con borrones y detenimientos, cientos de años muchas millas hacia el este, invita a jugar. Invita a combinar la tinta, las palabras, las miradas cómplices o inquisitivas del que, al otro lado, nos mira. Ya que al fin hemos conseguido llegar, por otros medios, por otros caminos, hasta una encrucijada, por qué no. A ver a dónde nos conduce todo esto.


(16 de septiembre).

domingo, 12 de septiembre de 2010

Los resquicios de la Muralla

Parece, en su enormidad, un reptil en calma que en cualquier momento pueda alzarse, lento, amenazante, cebado de huesos y piedras no tan antiguas como nos quieren hacer creer. La llegada a Jinshanling es una travesía por colinas verdes de escenario de comedia bucólica. Pero a pasar de los esfuerzos por hacerla un paseo que se traducen en sombreros cónicos, fruta desecada, baratijas y lemas (yo escalé la Gran Muralla, frases de políticos, creer que eres un héroe) las piedras, aun romas, doblegan la espalda y ensucian las manos.

Hay muchos tramos que salvar. Al más escarpado no se llega en coche ni se accede con una postal que cuesta cincuenta yuanes (el valor de pisotear los monumentos disponibles). El tramo amurallado que acalla los veintiún años de una historia que no figura en la Historia y que tacha y borra las palabras en cualquier idioma está sin embargo lleno de resquicios.

Es el primer paso, después de la ayuda de dos buenas amigas, una allí, otra aquí.

Es lo poco contra lo que hoy podemos rebelarnos de verdad.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

La canción amortiguada

El equivalente práctico a la red social de hace diez días es ahora un listado de teléfonos que empiezan por 1, que aún nadie ha terminado de aprenderse y que parecen todos el mismo.


Los No Name Trio afinan entre libros. Alguien pide tres botellas de Tsingtao. Estamos aquí, perdidos, por voluntad propia, [decimos todos bien alto a quien quiera oírnos, leernos, escuchar el mantra del que se va por un tiempo], hasta que suena Caravan. Anagnórisis, de nuevo, subirse a la cadencia del acordeón, y al terminar la canción hay algo distinto en las sonrisas.

Nunca termina de hacerse de noche.


A veces, también, todo es como una de esas tiendas idénticas que venden idénticos trofeos para turistas, en rojo y dorado que debería ser gris, como el edredón de smog que va asfixiando la ciudad a medida que avanza el otoño y que terminará cubriendo Beijing de plumas heladas una vez el gobierno decida que hay que disparar al cielo.


De momento, desde el Quemador de Incienso, sólo se ve una niebla espesa, la Nada de Fantasia, que no deja ver más allá de lo inmediato.


El resto son sólo preguntas. Y quién sabe, quizá ese humo las transforme en algo distinto, allá al otro lado.

martes, 31 de agosto de 2010

B207 y la anagnórisis de sombras


Otra vez aquí. Los caracteres [el que forma la palabra esperanza también significa raro, escaso], el Mc Donald's junto al hutong flanqueado de puestos callejeros, la habitación B207 que parecía resquebrajarse anoche cuando comenzó a llover. Las intuiciones.



La ciudad entera son sombras difusas con una intercomunicación más ficticia que el aquí censurado Facebook, Youtube, Blogspot, Wordpress, párrafos enteros de Historia recortada del año en que nací y de los que sólo quedan conjuntos elididos.


De tanto en tanto el foco de curiosidad del laowai ilumina una parte, sólo una pequeña parte [volver al lago Houhai - las luces de neón, las ondas del lago, el nudo en la garganta-, callejear por hutongs cercanos, por los rascacielos de Sanlitun, por las estrellas entre las baldas de The Bookworm] mientras el resto se mueve en las sombras, sin esperar a nada, creciente, latente, un gigantesco y laborioso insecto de carga que soporta veintidós millones de almas acodadas en los escombros de lo que puede ser.


Nunca sabremos dónde termina la sangre y comienza la lejía, leo recostada [sumergida] en un cojín junto a la ventana del segundo piso que es en realidad el primero de una biblioteca donde me he topado con la Creta de Fernández Mallo, con Quimeras, con otro pedazo de las cenizas que hace tanto se esparcieron.


Houhai se guardó en silencio mis lágrimas de nostos, de café soluble, de búsqueda constante. Y quizá otros vean mofa en la sonrisa, pero yo veo bienvenida.


He vuelto.



martes, 24 de agosto de 2010

Yo no pedí ser tan torpe, señor Steichen o Al menos la maleta cierra bien.

Redundo disculpas:

Lo siento, pero las cámaras y yo nunca nos hemos llevado bien. Pasaría por lo contrario, a juzgar por lo mucho que me gusta hacer la Kiki de Montparnasse, pero me exhibo de forma masoquista porque no salgo bien en las fotos. Eso sí, por intentarlo que no quede. Pasarán años y seguiré sin rendirme.

Mi relación con la fotografía se puede resumir en bastantes años de muda espectadora, al principio impuesto y después ya no tanto (y me importa bastante poco eso de la esclavitud es mala pero peor etcétera etcétera). además de un par de experiencias como modelo para valientes incautos con réflex y paciencia bíblica.

Y eso se puede resumir aún más diciendo que no tengo ni puta idea de disparar la cámara digital compacta que me regalaron para que marcara con un yo estuve allí invisible todos los sitios que pisare, hollare o profanare. Me da una vergüenza horrible que algún turista sonriente me pida que le saque una foto delante de algún monumento: el pobre no podrá mostrarle jamás a su familia que él estuvo ante, pongamos, la fachada de la Universidad de Alcalá (y ellos no) porque lo que aparece en la fotografía es un aborto híbrido de alguien con bermudas ante algo que no parece ni remotamente un edificio.

El caso es que mañana me largo a otro continente (en fin, es sólo un mes, que nadie se alegre demasiado) en el que escribir y seudopublicar en mi idioma me va a ser bastante difícil, y más teniendo en cuenta que la velocidad de la conexión deja bastante que desear. Con la censura de redes sociales, blogs y buscadores varios debería ir (qué ironía más mala) más ligera de carga, pero como resulta ser al contrario tiraré de ciertos amigos de reputadas paciencias para torturarles con mails que mantengan un poco el tinglado. Lo dicho, disculpas de antemano por el desaguisado. Sólo espero que el destino haga el resto: hay cosas de China que sólo pueden describirse parpadeando con cara de laowai caída del guindo. Bendita cámara digital compacta: prometo que allí he visto Cola-Cao de naranja. Por ejemplo.

lunes, 23 de agosto de 2010

Amanecer (es) tan idos.

Uno. Rueda de autobús sin antifaz, 7:35 Sants término 7:52; ver desperezarse desde la terraza las agujas de la ciudad. Arena, olas, proyectos, La vida es sueño y hay tanto por aprender y a todos nos falta algo pero muy pocos lo intuyen y saben a sal los labios y se aventuran por la piel gotas dulces de fruta demasiado tentadora para estar prohibida. Por qué, no sé, tenía ganas, apetecía, qué sé yo, qué más da... Bienvenida a Razzmatazz. [I have never [...] como en la canción de The XX].Volver con la grey. D

os [sua], hic et nunc. Soñar con las últimas cerezas del verano. Guía de la ciudad efímera como una improvisación o una performance: no hay fotografías, no hay vídeos, miradas Dogma 95, agua, calor, espiar entre maderas, limón straciatella, letras imposibles. Un muro argamasado con manos de dioses antiguos. Asomarse a un Epidauro. Buscar el noveno estrato de algo que puede ser Troya.

(Creo que voy a empezar a romperme).

Tres, cierra los ojos otra vez. ¿Bienvenida a Barcelona? (ya no cuela, ¿no?), graniza café. Quimeras en los pasillos blancos del MACBA que se asoman a la plaza llena de sol, de verano, de Kafka y de mensajes. Aquí, ahora mismo. Media hora de esdrújulas. En serio. ¿Adiós? Ni se te ocurra. Hasta Teardrop y los callejones felinos.



Otoño llega con prisa.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Ginebra

Lanzarote cruzó el puente de la Espada y se dio cuenta de que no era para tanto. Después de echarse yodo en los rasguños, pudo ver que de tanto soñar con Ginebra había gastado su rostro y ahora la belleza no estaba ni en el barniz de su cuello ni en la sombra de sus ojos; Ginebra se diluía en líquido turbio de sus noches a solas y Lanzarote le arrojó a la cara uno de esos manojos de pelos que la muy guarra siempre dejaba prendidos en el cepillo. Ella frunció el ceño y le gritó, pero a él ya no le importaba. Se largó, sin caballo, solo y olvidado, a lo lejos aún se oían sus gritos de borracha y a él, a Lanzarote, seguía manándole poco a poco la sangre de las heridas.



*Publicado en la primera versión del blog en 2009 (que fue posteriormente eliminada) y recuperado y leído el pasado 16 de marzo junto a poemas de J.J. Martínez Palacín, Aitor Z., Ernesto Filardi y Francisco José Martínez Morán. Intrusismo de prosistas, que dicen por ahí.

domingo, 15 de agosto de 2010

Ya ha pasado casi un mes desde que envié mi personal valoración crítica de las conferencias de aquel curso de verano sobre literatura.

Aún no he recibido respuesta de ningún tipo.

No sé si quiero empezar cuarto. (Aun así, fue divertido).

sábado, 14 de agosto de 2010

Esto están un suizo, un americano, un albanés y un epañol hablando inglés en un bar coreano y...

-¿Seguimos con los chistes?

-Yo sé un chiste albanés.

-Venga, Besjian, cuenta.

-Pues esto es una familia albanesa que emigra a Grecia y mete al niño en un colegio griego, claro. Y el primer día la profesora le dice: bueno, Beni, que es un nombre albanés típico, vale, bueno pues a partir de ahora como estás en Grecia tendrás un nombre griego como todos, ¿vale? Y el niño, vale. Te vas a llamar Kosta, le dice la profesora, que es un nombre típico griego y el niño, vale. Y cuando vuelve a casa le dice su madre hola Beni, qué tal el colegio, y el niño ni caso, y la madre, Beni a cenar, Beni a dormir y el niño, claro, ni caso. Y al día siguiente el niño entra en clase llorando y hecho un cromo. La profesora le pregunta “pero Kosta, ¿qué te ha pasado?” y el niño responde “los albaneses, que me han pegado”.

-...

-Joder.

-....

-Joder.


lunes, 9 de agosto de 2010

Rasgar mil parpadeos

Serían como las diez de la noche pero no se veía un alma, y vagué por el recinto cerrado del campus sintiéndome el único ser vivo, fuera la ciudad no duerme y en Sanlitun y Nanluoguxiang corren la cerveza y los cócteles dulzones pero aquí no hay nadie, ni siquiera hay luces, recuerdo que miré al cielo pero no vi ni una estrella, sólo ese casco espeso y gris que convertía el sol en un círculo que se podía mirar sin guiñar los ojos y que continuaba en la noche, oscuro, denso.

Un cuarto de hora antes, más o menos, aunque anochecía tan pronto que perdía la noción del tiempo, me había asomado a una caseta iluminada por el resplandor de mil pantallas pequeñas que despiezaban el campus en mil escenas simultáneas. Me había quedado allí un rato, atisbando por la ventana, y lamenté no haber traído la cámara, fotografiar a otros, o fotografiar espacios vacíos, qué más daba. Me pregunté si no habría en otra parte otra caseta exactamente igual, a cuya ventana alguien me estaría espiando.

Volví despacio, velan por mi seguridad, bordeé sin hacer ruido los jardines entre los que, escondidas (a las doce cierran los dormitorios de las chicas con cadenas y les apagan las luces) se ven parejas que se abrazan casi como si se sostuvieran, susurrándose.

Aún no me acordaba de Fahrenheit 451 ni de 1984 ni de otras distopías, pero no faltaba mucho para que lo hiciera.

jueves, 5 de agosto de 2010

Poco más que añadir II

“Lo mejor de escribir no es sólo la tarea en sí de colocar palabra tras palabra, ladrillo sobre ladrillo, sino los preliminares, los trabajos preparatorios, que se hacen en silencio, en cualquier circunstancia, en sueños igual que en vela.”


Henry Miller, Sexus.

No future

Dicen que es el futuro. Era automático, como si estudiar cualquier lengua necesitase una justificación, como si intentar comprender la estructura de pensamiento de otro necesitara una excusa tal como que el otro iba a beneficiarnos después.

China igual a futuro era una convención y un dogma que podía ser cierto o irse al carajo como un Hindemburg pero a mí, realmente, me daba exactamente igual. Llevaba demasiados años con declinaciones y usos del verbo sum como para que alguien me viniera a hablar de lenguas vivas o niños muertos con los ojos como símbolos del dólar.

Y es que nadie de todos los que rimaban China y futuro estaba en mi cabeza cuando empecé a repetir una y otra vez, en la biblioteca o en mi cuarto o en algún que otro garito los trazos ordenados de los caracteres, lluvia, luna, sol, amigo, tú, yo, etcétera, hasta que fuese capaz de combinarlos. Llenaba páginas y páginas, márgenes de apuntes, o me emborronaba las manos o manchaba servilletas de descarado presente. La peor tinta es mejor que la mala memoria, recuerdo que leí una vez, y yo tenía que grabarme como fuera al menos cinco mil más para acariciar la superficie de ese poliedro imposible.

lunes, 2 de agosto de 2010

Sobre las referencias literarias (Inspiración III)

Toda obra literaria apreciada por la crítica de un autor semidesconocido, (especialmente, de narrativa; especialmente de novela), y mucho más si está muerto o si le rodea un aura de malditismo ya por las circunstancias de su muerte o por las de su vida o las de las personas que le rodearon, es susceptible de ser adoptado como referente. [...]Por tanto, el novel habrá de conocerle e idolatrarle, pero no sólo en el momento de la apreciación de la crítica sino antes, mucho antes, cuando dicho autor era casi un desconocido despreciado. La expresión casi desconocido deberá aparecer en las conversaciones sobre literatura al menos cuatro veces cuando dicho autor salga a relucir*, y el novel se autoafirmará como defensor acérrimo de éste.”


*menospreciado, infravalorado, incluso minusvalorado, son adjetivos a tener en cuenta.



Novelas (y noveles) sin fecha de caducidad: Capítulo 6: Si no puedes con el mainstream únete a él, Hostal Proust Ediciones, 2008.



domingo, 1 de agosto de 2010

Ruidos (II)

Mi hermanito sigue llorando.

Yo sólo quería que callara. Sólo que callara. Llora y llora y mamá dice que yo era igual a su edad pero yo no podía ser así tan pequeña y tan rosa y tan fea y llorando y llorando sin parar y la boca manchada de leche, qué asco, yo no podía eructar así ni chillar así ni oler así y yo sólo quería que se callara de una vez como cuando lo trajeron tan pequeñito y tan dulce dormidito y papá y mamá están en el cine y la vecina en el salón no para de reírse y no le oye pero yo sí y sigue llorando y huele mal y siempre fue así desde que llegó tan rosadito y tan dormidito.

Y yo sólo quería que callara. Por eso machaqué las pastillas de mamá y las metí toditas en el bote de la leche en polvo y vi cómo se la tragaba toda, cómo bajaba por el biberón hasta su boca rosa y manchada de leche y cómo eructaba después, pero tengo miedo, tengo miedo de que vuelvan y no les guste verle dormidito y callado al fin y por eso le agito el pie o la mano o la cara cada poco, no te duermas no te calles sigue llorando. Mi hermanito sigue llorando.