lunes, 26 de julio de 2010

Sí, yo también me pregunto where is my mind? o Tres noches de luces de neón

(Crónica a frases cortitas descriptivas, con mucho infinitivo/imperativo y retazos -bonita palabra- de canciones, que es lo que se lleva ahora):

Llegar a las dos y pico justo para ver a L.A., Evening love (I don't wanna leave this room anymore). La playa, de noche, sin bañador ni toalla ni crema del cincuenta. Quién quiere cenar cuando se ha evaporado ya una botella de rosado y dentro de diez minutos tocan Raveonettes. Algunas plantas experience, Heart of stone (rozar el cielo, de paso). Bailar con Los Coronas, sola, tumbarse a mirar estrellas en medio del concierto de los Leadings. Cazar una visera de los Dirty Surf (tocan con máscaras de lucha libre, hacen estallar un monitor de cartón en confeti), corearle la letra al émulo de Ian Curtis que lidera los Dirty Socks, coronar las escaleras de la plaza, directo, a segunda fila. Luces de neón, (joder, qué elegancia), alta fidelidad (todo esto es por culpa de la gente). Y si nuestro mundo acaba es porque tenía ese final. Y entonces llegan ellos. Luces. Blanco. Placebo: arrived. Chicos y chicas, pendehos y pendehas y entonces nos volvemos todos locos o en realidad siempre lo estuvimos y nunca nos dimos cuenta. Y saltos, saltos hasta alcanzar el maldito cielo. Y quedarse allí. Allí, allí, y 1990's y The Chemistry Set y... joder, I don't wanna leave this room anymore. Asómate a la ventana (más que nada, porque no hay balcón), qué bien te queda, Solange. Amargor. Abro los ojos. Madrid. With your feet in the air and your head on the ground.

A lo mejor, lo soñé todo.

3 comentarios:

Pirro Sigma Tau dijo...

No miento y digo que me ha gustado.

Rosalía R. dijo...

Vaya, gracias :). ¿Qué de todo?

Pirro Sigma Tau dijo...

«y entonces nos volvemos todos locos o en realidad siempre lo estuvimos y nunca nos dimos cuenta».