martes, 25 de mayo de 2010

Son sólo días

Hay días jodidos. O días raros. No son exactamente malos, porque son necesarios para apreciar los otros. Pero el caso es que ahí están.

Te levantas después de haber dormido a treguas, y después del repaso inútil de las nueve y del examen cuya entrega te da un respiro de varios días hasta lo siguiente con lo que nos tienen ocupados y quejosos, no lo sabes aún pero resulta que lo mejor del día va a ser la noche que te vas a pasar pateando calles con los cascos puestos y cara de videoclip.

Porque no es bueno estar tranquilamente tumbada pongamos en un banco o una losa del patio de la facultad, escuchando pongamos My Bloody Valentine, o algo así de alegre, mientras devoras las últimas páginas de Fantasmas y buscas el sol con la barbilla; y que de repente, se te ocurra preguntarte (después de dsquitarte en la ficción con los que tocan las narices en la realidad) a dónde estamos yendo, si los del penúltimo curso de licenciatura no seremos a fin de cuentas un invitado incómodo que nadie quiere en su mesa y por eso nos espacian los exámenes, nos recluyen en aulas de tamaño y hechura de trasteros y nos adecuan los contenidos a poco más que hacer la O con un canuto y comentarlo después con los compañeros (que es importante el trabajo en equipo) en inglés y/o con apoyo de Power Point.

Y que por mucho que te reviente esa actitud literaria y malditista del yo contra el mundo, resulta que hay veces que sí que necesitas hablar, tú que te pintas los labios de color femme fatale, cruzar referencias cómplices y recrearte con alguien en los ambientes y los colores del cine que se palpa y se lee y se paladea, y no sentir que eres poco menos que la prima rara del Quijote y que te estás encabronando (y hasta tragándote las ganas de llorar) en ese banco sin motivo alguno.

4 comentarios:

Danfer dijo...

Bueno, si sois 6 en clase normal que os den los trasteros

Rosalía R. dijo...

Eso, tú anima, que el año que viene que seremos dos, ¿a dónde nos mandan? ¿Al sótano? (o ya puestos que nos empareden...).

Si al final es quejarse por quejarse...

Danfer dijo...

Es una buena idea, con lo mal que andan de recursos y el tiempo que pasais por ahi.. Aunque está por ver si el otro con el que te quedas es así pequeñito tb termina mereciendo la pena..

Juan Antonio dijo...

Tú lo has dicho: hay días jodidos. Tantos.

Saludos.