lunes, 13 de junio de 2011

Avda. Rimini, 2. D. (bajando a la derecha)

 (A Francesca.) 

Veo mi reflejo en tus lágrimas mientras giramos y giramos y me pregunto si [un desmayo, algo de sangre, un tercero, un final tonto] no será lo que les ocurre al final a todos, un cuento de borrachos que se beben [a Ginebras] tontos ciegos.
Y ahora que sólo giramos y giramos en esta noche sin fin y tú sólo lloras y roncas yo me sigo preguntando, primo inútil, si de verdad necesitaste el libro para atreverte a besarme. 




2 comentarios:

Yeka dijo...

Es como una escena en teatro: cargado de emoción que se desliza por la piel.
Que bello blog!

Rosalía R. dijo...

Gracias, Yeka ;).