sábado, 22 de enero de 2011

Exhalación (II): la violencia en el relato

-¿Qué te parece?

-Que es como hacer gastronomía de vanguardia con la carnaza del telediario. El sabor no está conseguido por los materiales, pero da el pego. Y tus lectores se la van a tragar igual aunque digan que qué duro, que qué pena de niño soldado, qué pena de putita de doce años con ese cerdo gruñéndole encima, etcétera. Que eres el sobrino favorito y lo vas a seguir siendo aunque tus personajes ahora se estrangulen en vez de hacer el amor a la manera de los dioses.

-...

-Es sólo una opinión, no me mires así. Claro, que otra historia sería si, por ejemplo, en vez de esa imagen tan evocadora de la bella y la bestia, les cuentas lo asquerosa que sabía la polla de ese primer tío que la reventó por dentro. Total, a estas alturas, no nos van a dejar sin postre, ¿no?

2 comentarios:

Hazel dijo...

^_^

Por cierto, aprovecho para deslizarte una cita de Fiks, a ver qué te parece.

- “Todo me parece estúpido, falto de interés y previsible; todo se me presenta como perecedero, rutinario e hipócrita.
Pese a no ver salida por ningún lado, me muestro seguro en cada uno de mis actos, como si en verdad me dirigiera hacia algún horizonte.

Esta mañana la madre de un amigo resaltó mi fortaleza para superarme. Estuve tentado de decirle que mi objetivo, si en verdad poseo alguno, es ver hasta dónde puedo caer, hasta qué límite se puede llegar sin perder la cordura. Mi rumbo es descendente en todos los aspectos y si la gente no lo interpreta de esa manera es porque sus aspiraciones se hallan tan debajo de las mías que creen que estoy ascendiendo.”


Que tengas una buena tarde...

Beatriz Salas dijo...

Me ha gustado tu diálogo. Mucho, y el de Hazel. Por fin leo algo de la cruda realidad analizada desde el punto de vista crítico de alguien que no se lo come todo tragando sin saborear. O mejor sin pensar, mientras duerme, porque despierto no podría vivir?
Me ha gustado. Hace falta gente como vosotros que me abran más los ojos.
Gracias.
Beatriz