viernes, 24 de diciembre de 2010

Poco más que añadir VI

D.AGUSTÍN: (serio, como quien acude a un sepelio) - Parece mentira que todavía tengas ganas de cachondeo. Toda la vida cargando con el peso de otros. (Colocan el pesado baúl encima de la pila) y quién me lo va a tener en cuenta ahora que se ha acabado todo... Total, ¿para qué? Para acabar haciendo inventario de lo que nadie quiso, para acabar haciendo inventario de lo que dejó el tiempo. Toda la vida buscando....

 [...]


-Butacas desfondadas..., dos. Marco dorado..., uno. Veremos a ver cómo vamos a salir de todo esto. 

Perdonen la tristeza, Eusebio Calonge. 

1 comentario:

Beatriz dijo...

No añadiremos nada entonces
;)